ALIMENTACIÓN EN CUARENTENA

En momentos como éste, donde debemos pasar mucho tiempo en casa, desde OSEP sede San Rafael te sugerimos los alimentos más recomendables durante un periodo de cuarentena.

Aunque se prioriza el suministro de alimentos frescos, los no perecederos son preferentes en estos casos. Se pueden adquirir en las cantidades necesarias, de acuerdo a la capacidad de almacenamiento en el hogar y sin sobreestimar innecesariamente la cantidad. Por otra parte, se pueden y deben almacenar en la despensa o en frío, pero recuerde que no debe realizar una compra exagerada, pues no es sostenible, solidario ni ético en estos momentos.

Se recomiendan:

• Productos secos: legumbres (todo tipo de porotos, lentejas, arvejas, soja, garbanzos, etc.), pasta de harina de legumbres, frutos secos, semillas, frutas y hortalizas desecadas o liofilizadas, harina de distintos cereales, pan tostado, pasta, arroz, fideos, cuscús, bulgur, quinoa, copos de avena, trigo sarraceno, mijo, quínoa, etc. Preferir versiones integrales.

• Alimentos envasados o enlatados: legumbres, verduras, frutas, conservas de pescado y mariscos al natural o en aceites de buena calidad (aceite de oliva virgen extra), leche (en polvo o larga vida), bebidas vegetales (leche de soja o almendras). Aceite de oliva, vinagre, sal, etc.

• Alimentos congelados: verduras, legumbres, salteados de verduras (que sólo contengan verdura), pescados, mariscos, moluscos, carnes. Evitar varitas de pescado, filetes empanados, croquetas, etc. Que el único ingrediente sea la carne o el pescado, no mezclas.

• Productos perecederos que se pueden comprar frescos o refrigerados y también se pueden congelar (atendiendo a las instrucciones del fabricante): pan de molde, carnes, pescados y mariscos. Recuerde que algunas verduras y hortalizas, previamente blanquedas (por ejemplo: calabacín, berenjena, brócoli, coliflor, judías verdes, champiñones, etc.) también se pueden congelar.

• Alimentos perecederos que solo se pueden conservar en refrigeración: hortalizas (también envasadas) que no se pueden congelar (por ejemplo, lechuga), algunas frutas frescas, huevos, lácteos (leches fermentadas como el yogur o el kéfir natural, manteca, quesos, ricota), fermentado natural de soja, etc. y perecederos que se mantienen a temperatura ambiente y no se deben refrigerar: algunas frutas frescas como bananas y cítricos. De estos alimentos conviene comprar las cantidades según las necesidades, siempre calculando en función de lo que se va a consumir en el hogar. Para ello se recomienda planificar un menú semanal y realizar la lista de la compra en base a éste.

Lic. Alicia Garcia – OSEP San Rafael