UN FARAÓN MONUMENTAL

Desde el jueves pasado, el Multiespacio Cultural Bodega Faraón en el vecino departamento de General Alvear, cuenta con la declaración de «Monumento Nacional» por la Comisión Nacional de Monumentos, de lugares y de Bienes Históricos dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación.

La defensa de la Bodega Faraón para ser declarada Monumento Nacional ante la Comisión, la realizó la Arquitecta Mariana Carbó en el emblemático Cabildo de Buenos Aires.

UN POCO DE HISTORIA

A principios de 1905, Anselmo Cremaschi construye la casa y la bodega, como se hacía en la Italia, en la misma finca donde se cultivaba el viñedo. En 1925, Anselmo muere, toma entonces las riendas de la bodega Faraón su hijo, Víctor Creamaschi, que estaba radicado en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, a cargo de la comercialización de los vinos de la familia.

Ahora la bodega es un multiespacio cultural apoyado por la Municipalidad de General Alvear.

Con Víctor Cremaschi, la empresa familiar, toma un vuelo inusitado. Él era ingeniero y observaba procesos en la producción que no le resultaban convincentes. Se producían accidentes laborales y muertes que según su criterio podían evitarse pero, había que reformular todo el procedimiento de elaboración de los vinos.

Gestando un cambio mundial

Fue así que entre los años 1941 y 43 resuelve diseñar y construir las nuevas cubas de la bodega, una serie de 28 piletas cónicas que permitían un mejor tratamiento del mosto, eliminando las semillas y borras que otorgan al vino gustos amargos no deseados y de esta forma él logró dar una mayor higiene a todo el proceso, y mejoró notablemente la calidad de los vinos.

Pero el paso revolucionario llegó el 9 de abril de 1948 cuando Víctor crea el Sistema de Fermentación Continua. Lo registra y lo patenta a nivel mundial, y su nuevo invento se implementa y se utiliza en bodegas hasta el día de hoy.

Las cubas que ideó Cremaschi, patentadas bajo el sistema de «Vinificación Continua».

Víctor automatizó gran parte de las labores manuales y mecanizó otras como el transporte de la uva desde el lagar (pileta donde los camiones descargaban la uva) hasta las cubas cónicas. Luego agregó a este sistema 2 fermentadores con una mega estructura de hormigón armado. El primero que se construyó tiene 15 mts de alto y 20 mts de diámetro, puede contener 380.000 litros de vino, que equivalen 962.000 kg de uva y el segundo tiene capacidad para elaborar 1.500.000 litros. Todo ese proceso se controlaba paso a paso con filtros y teletermómetros que garantizaban un producto final estable y de excelente calidad.

Encuentros culturales y deportivos utilizan el espacio a diario.

Para la vendimia de 1960, el 75 % de la producción de vino de la Argentina, pertenecía sólo a la provincia de Mendoza, y de ese porcentaje el 35 % correspondía a la producción de Bodega Faraón.